Extracto de entrevista con Rafael Maldonado, Farmacólogo, publicada en El Periódico el 10/06/08. RM es catedrático de Farmacología en la Universitat Pompeu Fabra e investiga los cambios que origina el consumo de drogas en el comportamiento de las personas.
* ¿Existe vinculación entre las adicciones y los trastornos afectivos?
Sí, claro, hay una vinculación tremenda. Un sujeto adicto tiene una enfermedad que se llama adicción, que está incluida en los criterios que definen la patología mental. (...)
*¿Cómo se inicia una adicción?Es una enfermedad compleja que depende de la vulnerabilidad genética individual, del grado de aceptación e integración social que tenga la droga y de que sea accesible. (...)
* ¿Qué pasa por la mente de quien sabe que el tabaco puede provocar cáncer pero sigue fumando?La adicción le ha cambiado los circuitos cerebrales que controlan su comportamiento. La vida racional, eso que nos hace ir cada mañana al trabajo aunque no nos apetezca, depende del córtex cerebral, pero hay otra estructura, el sistema límbico, que rige las emociones y la vida instintiva. En los sujetos adictos, la vida instintiva y emocional domina el comportamiento. La droga provoca un sentimiento placentero y ahí no hay raciocinio que valga. Eso es superior a la conciencia de riesgo.
* ¿El objetivo inicial de quien toma una droga es sentir placer?Sí. Siempre. Y todas son susceptibles de dar placer, aunque el primer cigarrillo no siente bien. El placer es el inicio de todas las adicciones. Una vez creada la dependencia, la droga golpea y cambia el circuito límbico del cerebro, el que percibe el placer. Lo altera y, poco a poco, el sujeto que consumía droga para disfrutar, lo hace para no encontrarse mal, que es diferente. En un adicto, el placer ha desaparecido, está siempre mal, y toma la droga para encontrarse normal, lo cual es un drama.
* Hay quien fuma porque dice que eso le quita la ansiedad.La nicotina disminuye ligeramente el estado de ansiedad a los fumadores, pero les provoca una adicción. Trátate la ansiedad, pero no fumes.
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