Pues no me he muerto, compañer@s de fatigas, aunque eso sí, he estado muy cerca de morir de ansiedad y también de matar por un cigarro. Volví de Francfort envuelto en la capa de la victoria y pensando que si había resistido las reuniones, la tensión, el ritmo de trabajo de ese viaje y a mi compañero Ramón al borde del arrechucho y del baile de San Vito podría soportar cualquier cosa. Podéis estar segur@s de que de ahora en adelante no pisaré el aeropuerto sin una buena manta zamorana. Si hubiera tenido una a mano Ramón no habría vuelto tomar los pinchos en su Salamanca natal, pues estaría espachurrado en la acera dentro de la manta como un kebab con salsa picante. No es que me apeteciera fumar al verlo a él, es que ha entrado en una espiral de estrés y tabaco insostenible y contagiosa. Hemos tenido unos días verdaderamente difíciles por cuestiones de trabajo y tanto nosotros como los compañeros de Madrid las hemos pasado de todos los colores. Pero aquí mi amigo se ha pasado tres pueblos e incluso en algún momento he llegado a temer que le diera un infarto o algo así.Y bebimos y tapeamos y tonteamos y seguimos bebiendo y ella fumaba y yo habría dado uno de mis huevos porque un cigarro no supusiera una recaída. Pero chic@s, es que yo estaba excitadísimo y algo borracho y teníamos feeling y... entonces ella me pone el paquete delante de la cara y me dice "venga hombre, no sufras, coge uno que por uno no pasa nada"... Me quedé pasmado del todo. No, no, le dije yo, claro que pasa. Y ella insistía...!! Que si de algo hay que morirse, que se cagaba en la moda de lo políticamente correcto, y no sé cuántas tonterías más que desgranó una por una como si necesitara convencerme de que no debía dejar de fumar. En cosa de diez minutos se me pasó el pedo, me pareció algo bizca, culibaja y contrahecha y, sobre todo, tonta del todo (y con mala leche, joder!). Así que al ratito me despedí amablemente y me fui a mi casa. Como os lo cuento.
No sé si será verdad eso que decís de que dejar de fumar mejora el temita, pero a mí me tiene de gatillazo mental total.

