miércoles, 29 de octubre de 2008

Es el Estado el que mata. Podemos seguir fumando.


Hace unos días, mi amigo A. dijo en una conversación de sobremesa mientras se encendía un cigarrillo 'eso de que fumar mata es mentira, es un invento del Estado, es el Estado el que mata'. Lo afirmó con un tono pontificio y un gesto vehemente como de maza de juzgado. Seguidamente se levantó muy digno y marchó a traer algo de la cocina. A la vista de su cenicero, humeante y repleto, me quedé pensando en los oscuros mecanismos que tiene la adicción para hacer creer a un hombre adulto e inteligente que puede afirmar cosas como esta con total naturalidad, sin fundamentarlas y sin sonrojarse, pero ni siquiera traté de contradecirlo. En el fondo de su sótano mental, justo debajo del saco de la nicotina, él ya sabe que, sea quien sea el que lo mate, el que se va a morir es él.
Mi amiga J., su señora, me interrogó tímidamente con una mirada de refilón que consiguió mi piedad y le dije en voz baja 'A ver... una cosa es que uno decida seguir fumando y otra distinta es que se haga trampas al solitario...' M. miró hacia la cocina, se aseguró de que A. no podía oírla y me dijo casi en un susurro 'sí, yo también estoy pensando en dejarlo'.

lunes, 27 de octubre de 2008

Mi primer año sin fumar


Hoy he cumplido un año sin fumar. Parece que fue ayer mismo cuando me fumé el último mientras miraba cómo caían las doce en el reloj, la hora que marcaba el gran paso. Y sin embargo se me ha hecho eterno, también. Cierto es que un año sin fumar no es más importante que 350 días o 380, pero para mí tiene un peso simbólico más allá de que sea poco o mucho tiempo. Es un ciclo completo de vida, una maqueta temporal en la que supuestamente podemos vivirlo todo, momentos de prosaica felicidad, de placer, de angustia o dolor, estrés… En teoría, en un año me han ocurrido todas las posibles circunstancias que pueden ponerme al borde de la recaída, por lo que podríamos decir que si he podido no fumar en un año puedo no fumar eternamente, ¿no?

Hemos visto que, una vez pasados los primeros meses de tirones físicos y en los que poco a poco se han ido desmontando las asociaciones al tabaco más habituales, viene una época de especial peligro, de calma chicha, una época en la que se nos olvidan los motivos por los que quisimos dejar de fumar porque ya han desaparecido esos molestos efectos del fumeque. Nos encantaría estar así de bien y además fumar pero, queridxs míxs, el tabaco y el bienestar son como las dos caras de una misma moneda, que no las puedes ver nunca a la vez. Así que hay que elegir, porque si eliges volver a fumar, eliges volver a estar hechx un guiñapo… Y aunque sólo sea por lo que cuesta, que entre las histerias, los quilos de más, las depresiones y los latigazos que se da una, se te quitan las ganas de hacerlo más veces.

Os juro que en este momento no me conozco. Por un lado porque jamás confié en mí misma lo suficiente para apostar nada a que iba a ser capaz de aguantar un año, así que en este momento me doy una gran sorpresa y no me parezco yo misma. Y por otro, porque peso tropecientos quilos más que hace justo un año, y son muchos como para reconocerse tan fácilmente en el espejo. Me gustaría decir que ha sido más fácil de lo que parece pero no, no lo ha sido, a mí me ha costao un huevo de pato y aún no he terminado de evaluar las pérdidas. ¿Otras personas lo dejan fácilmente y sin tantas parafernalias? Pues eso parece, pero esas son otras personas. Yo me siento como si volviera de un año de internamiento en una comunidad terapéutica. Gracias a todxs lxs que me habéis echado un cable en esta ruta, pues a todxs os debo algo importante. Ya sea un guantazo a tiempo, unas risas o una palmadita, el hecho es que parecen estar surtiendo efecto. Está claro que, como todo lo fundamental en la vida, dejar de fumar se lleva mucho mejor en colectivo.

sábado, 25 de octubre de 2008

PREPARATIVOS

El comité defestejos me enomnedó que te escriba estas líneas, sólo para que sepas que estámos bañándonos y poniéndonos preciosos. Que luego recogeremos los regalos y las bebidas y saldremos para allá a acompañar la Víspera.

miércoles, 22 de octubre de 2008

PRIMER MES, PRIMERA BATALLA GANADA

Buenas a todos. Pues sí, ya he llegado a mi primer mes, ni siquiera yo me lo puedo creer, pero es así. Hasta mi maridín nada mas levantarnos me ha felicitado por ganar esta pequeña batalla. Digo pequeña porque visto lo visto esto no acaba mas que empezar y todavía me queda un largo trecho, y unas cuantas batallas que lidiar (como los toros), pero también visto que ahora me causa dolor de cabeza y el estomago se me pone mirando a Lima cuando me viene el olor del tabaco, creo que tengo superado con mucho la adicción física, aunque ahora la que queda casi que es peor, creo yo, ya que se busca muchas triquiñuelas para engañarte y es nuestra propia mente y nuestra adicción. Ahora cuando estoy con colegas y dejan el paquete de tabaco sobre la mesa, las manos se me van para coger el paquetito dichoso, parece que me está llamando con eco y todo, pero yo nada de na, me cruzo de brazos y digo: "de aquí no salís", y aguanto porque entre que me está dando el humo y me empiezo a poner morada de lo mal que me está sentando y el juego de manos que me traigo, vamos que no se aburre ni una sola de mis neuronas que deben de estar como en la Batalla de Trafalgar jeje. Sobre todo, lo mejor ha sido encontraros a vosotros que me habéis dado ánimos cuando había que darlos, chancletazos y guantaas también y romperme la cabeza para ver qué habéis dicho y traducirlo a mi simple y humilde lenguaje y saber si es que me habéis insultado, dado un chancletazo o un abrazo virtual. Y gracias también por aguantarme, que se que a veces es difícil (ainssss, si ya lo se, que me pongo pesadita... pero qué le voy a hacer...ufff). Pues eso, que ahora empezaré a cubrir mi siguiente reto que es el día a día, y así ir viendo como pasan los días sin fumar, y seguro que al final, dentro de 11 meses más estaré como Tabi ahora, a punto de celebrar que ya se me consideraré exfumadora. Que ya no te queda nada a ti, eh?? que no se me olvida, que te estoy comprando los ingredientes para hacerte una pedazo de tartaaaa..... mejor no te lo cuento que si no, ya no sería sorpresa.
UN BESAZO PARA TODOS. SOIS GENIALES. GRACIAS POR ESTAR AQUI Y AGUANTARME.
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martes, 21 de octubre de 2008

Vivencias de un fumador que no fuma

Han pasado ya varios meses desde que por circunstancias que todos conocemos se creó este blog; fuí invitado a participar siendo entonces motivo de satisfacción personal aunque realmente y hasta hoy no he participado como tampoco lo he hecho en el sitio del que me fui por no sentirme a gusto. No es el caso de este blog y he de decir que siento esta pizca de vergüenza por mi nula participación. Mi vida laboral ha sufrido ciertos cambios que al final pasan factura a la vida privada y esto es lo que he pretendido evitar o al menos amortiguar; trabajo más, me canso más así que en casa dedico el tiempo primero a mi pequeña hija y después al necesario descanso. Por supuesto he intentado estar al corriente de lo que sucedía por aquí, conectarme es fácil, escribir no lo es tanto especialmente si las letras no son la vocación de uno.

Sigo sin probar calada, he soportado estoicamente toda clase de circunstancias que en mi mente aún enferma por los efectos de la adicción podrian ser una fácil excusa para la recaida, he aguantado bastante bien en parte gracias a las experiencias y consejos expuestos en los foros y blog. Soy de los que piensan que no hay que contemplar la posibilidad de recaida, de suceder es un gran fracaso y como el amigo Auriga pienso que nada de mimos ni palabras como "esta experiencia te hará duro para afrontar la próxima", deberiamos auto-prohibirnos expresar frases como esta que mi entender invitan a la recaida, si recaes malo y chancletazo al canto. Esta manera de pensar y el implicarme en la comunidad virtual a la que pertenecemos han sido mis principales ayudas.

En estos momentos cuando ya hace casi siete meses he de confesar que ultimamente lo estoy pasando bastante mal a ratos, en aquel foro hubiera puesto un seis o un siete en el formulario sobre ganas de fumar, será por algo cíclico o por algún otro motivo que a menudo pienso en el cigarrillo cuando parecía que ya lo tenía bastante superado; en principio las grandes tentaciones son casi siempre en mi puesto de trabajo donde por ley no debería pero que es donde más he fumado en esta vida (sin molestar ya que tengo mi propia oficina con suficiente ventilación; En contrapartida cuando salgo a cenar o a tomar una copitas no tengo necesidad, muchas veces ni tan siquiera pienso en el tabaco y si lo hago es para pensar en lo asqueroso que sabría una caladita. Físicamente sigo sintiendo en estos malos momentos cierto cosquilleo en mis plumones que parece ser están bastante bien después de mas de veinte años de castigo por mi mal hábito, no he tenido ningún tipo de síntoma, no he tosido desde el primer día en que lo dejé, no salgo a correr aunque no dudo en dejar el coche en el garaje para caminar ese kilómetro y pico que recorro de cuatro o seis veces cada día y no me canso como sucedía antes. Engordé un poquito pero nada preocupante, lo de recuperar sabores y olores no lo he notado suena a tópico, paso orgulloso frente al estanco pero sin dar saltos de alegría, en el fondo no soy más feliz que antes si no que el ser un fumador que no fuma es una condición como por ejemplo la de tener que trabajar este día que preferiría quedarme en casa, "que remedio".

Como habéis podido ver si es que alguien ha captado lo que yo quería expresar -insisto en que las letras no son mi fuerte por lo que si no habéis entendido nada es lo normal- empiezo a tener claro que esto va para largo y que lo que conviene es aprender a convivir con esta situación que por otra parte imagino no será para todos igual y por supuesto valorar el lado positivo en su justa medida que no es poco; en estos momentos mis "ejercicios espirituales" consisten en cuando me entran ganas de fumar por ejemplo en recordar aquella ocasión reciente en la que visité al "otorrino" y vi con pena aquellas personas sin voz y a la vez alivio de pensar que tengo bastantes menos números en esta lotería desde que no fumo.


Bueno, ya sabeis que sigo con vosotros y sin malos humos, no se si podré participar habitualmente, lo veo dificil pero espero en siete meses mas poder seguir contando las pequeñas tonterias del fumador que no fuma en este blog.

Fumarse


Fumar no sólo significa echar o despedir humo de tabaco. Se puede uno fumar más cosas, desde opio y anís a etc. Jamás he fumado un etc, y espero seguir así, pero sí me he fumado una clase, la paga del mes y otras cosas.

Es mi deseo que esta nueva entrada sea como las demás, que uno proponga un tema para coloquio y discusión y los demás al unísono y sin lugar a dudas hablen de cualquier otra cosa que les dé la gana. Rogaría, eso sí, que esta vez se obviase el asunto de freír chorizos.

domingo, 19 de octubre de 2008

El mayor enemigo: Nosotrxs mismxs y nuestro subconsciente

Muchas personas deciden dejar de fumar y no lo consiguen. La falta de fuerza de voluntad y el estrés (nunca es el mejor momento), hacen difícil un buen resultado. En las adicciones no hay fórmulas mágicas. Aunque por ley cada vez más fumadores se ven obligados a dejar de fumar es importante tener claro que es una DECISION PERSONAL.

Todos hemos escuchado la gran cantidad de perjuicios en la salud que produce el tabaco. Sin embargo, las personas desarrollan una fuerte relación con sus adicciones y crean respuestas emocionales de todo tipo. Pueden odiar su adicción con pasión y luchar contra ella y a la vez experimentarla como algo que les ha acompañado durante mucho tiempo. Se utiliza la adicción para eludir situaciones, procurarse otros beneficios, se acostumbra a ello y hasta cierto punto se llega a querer esa adicción. Aparecen emociones positivas como gratitud, lealtad, tranquilidad, paz que tienen un papel muy importante.

Los fumadores están acostumbrados a escuchar cosas terribles sobre la mala salud que produce el tabaco. Perjuicios que fumadores o no, conocen de sobra. Racionalmente el tabaco es malo. Pero emocionalmente se está ligado a él y se ha a creado un hábito de fumar. Estos tres puntos, razón, emoción y hábito deben estar en consonancia para poder conseguir el propósito de dejar de fumar.

Identificar motivaciones y beneficios de fumar: Todos dicen que fumar es malo, pero sin embargo nos aporta beneficios a los que nos aferramos para no dejar de fumar. Estos beneficios, en su mayoría son creados por nosotros, debemos detectarlos, analizarlos para saber con que refuerzos y resistencias nos enfrentamos y trabajarlos.

Los miedos y creencias: Impiden dejar de fumar. Bien porque en su momento de inicio fueron importantes para mantener el hábito o bien porque aparecen ante la idea de dejar de fumar: engordaré.. fumar me quita la ansiedad.. creo que no podré dejar de fumar.. tendré mono.. no podré dejar de disfrutar el cigarrillo de después de comer etc.. son miedos y creencias que aparecen ante un futuro sin adicción.

El hábito: Muchos de los cigarrillos que se fuman a lo largo del día no se disfrutan, no se sabe por qué se encienden, e incluso algunos quedan encendidos y consumidos en el cenicero sin reparar en que están allí. Se crean muchos hábitos asociados a fumar, se repite de forma automática el acto de encender un cigarrillo cada vez que se realizan determinadas actividades. Las adicciones deben trabajarse como un comportamiento repetitivo, fuera del control.

Tomado del Blog Dejar de Fumar

que lo ha elaborado a partir de la web de Victoria Cadarso
(Mira que os pongo los links y no me leéis nada, ¿eh...?)

jueves, 16 de octubre de 2008

¿Dejar de fumar puede afectar a la salud mental de los que nos rodean?

Nuestra compañera Mafi comentaba que no se sentía apoyada por su pareja en este asunto de dejar el tabaco, algunos compañeros hablaron del egoísmo de éste hombre y de que estas cosas debería de asumirlas tal y como son o separarse. Todo quedó en una conversación pendiente sobre ellos dos sabrán qué intimidades.
Yo no sé si una conversación sobre la realidad de tu matrimonio cuando llevas dos días sin fumar será una gran idea. Si no te divorcias lo más seguro es que vuelvas al feo vicio, porque síndrome de abstinencia tiene su momentazo entre las 48 y 72 horas, creo recordar. Y venga... reconozcamos todos una cosa, dejar de fumar NO endulza el carácter y durante los primeros dos meses menos.
Mi pareja y yo, que dejamos de fumar casi a la vez. Tuvimos un verano malísimo, en el que concluí que dejar de fumar es bueno para la salud pero terriblemente nocivo para la pareja. Y no es que los problemas los cause el tabaco es que uno tiene una voluntad menos negociadora y permisiva y eso para mantener una pareja es más importante, me atrevo a decir, más que el sexo. Y si encima del mono tengo que oír a mi marido decirme dos tonterías el grito se lo doy a mi marido que el mono no tiene oídos.
Alhuerto comentaba que le resultaba familiar esto de los divorcios durante el proceso de independencia del tabaco.
Por otra parte, si la forma de superar una adicción es reconocer que se trata de una enfermedad, porqué no podemos entender que otros fumadores/enfermos tengan actitudes poco alentadoras hacia nuestro proceso.
Cuando yo dejé de beber una persona muy cercana y querida, que presuntamente también tiene problemas con el alcohol, me hizo algún comentario desesperanzador, alguno lleno de nostalgia de nuestros tiempos de borrachos y alguno agrio porque sin decir nada yo le estaba enfrentando a su propio problema.
Esta persona no es ni mala ni malvada, ni me quiere mal, esta persona tiene un problema severo con esta sustancia y en todo lo que toca con eso no se puede entender si no es tomando el punto de vista de un adicto.
Mi pareja dejó de fumar tres o cuatro días después de que lo hice yo. Lo decidió libremente, pero yo le dije que la cosa no era para tanto y que había descubierto unos trucos para sufrirlo menos. Con todos mis amigos fumadores he mantenido una actitud permisiva y optimista porque estoy seguro de que esta es la mejor forma de que dejen de fumar y esta es la mejor forma de que yo deje de tener que ir a bares para fumadores, preocuparme de si tengo dinero suelto para meter en la máquina o tener que quedarme a la puerta del teatro hasta el último momento a que se acaben el cigarrillo, cosas con las que evidentemente puedo convivir pero preferiría no hacerlo.
Quizá algunos de nosotros, entre los que me incluyo, hacemos de nuestra rehabilitación el centro del universo, y proyectamos sobre los demás nuestras necesidades pensando que tenemos una poderosa razón para ser monotemáticos, nerviosos y ásperos.
En algún momento pensé en decirle a mi pareja que le prefería cuando fumaba, no lo hice porque sabría que él me diría lo mismo a mí y que seguramente entonces volveríamos al tabaco juntos de la mano.
¿Somos igual de comprensivos con los otros fumadores como lo somos con nosotros mismos?

miércoles, 15 de octubre de 2008

Culebrón

En estos días estaría a punto de cumplir 5 meses sin fumar.

Pero no. Me he caído durante el camino 2 veces, de morros, y me he vuelto a levantar con rabia e insultándome en todos los idiomas conocidos.

Por débil, por estúpida, por descerebrada ....... y ahora, de nuevo en el camino, de nuevo sin fumar, intento no pensar demasiado en el tabaco, salgo a caminar por las noches, pedaleo en la bicicleta, sigo armada con mi botella de agua, saco las ganas y los ánimos bajo las piedras y resulta que mi pareja, aún fumadora, me dice al poco de levantarme de la segunda caída que (yo) no puedo pretender que (él) me dé una palmadita en la espalda por cada día que no fumo.

Que es mi decisión, cosa mía, mi historia, mi rollo personal ... que él no tiene "ganas" de dejarlo, que no le vuelva loco con el síndrome de abstinencia, etc, etc.

Curiosamente yo sí me abrazo mentalmente cada día que pasa sin fumar y me digo "venga, campeona, que no se diga. A por otro día más de libertad. El dolor acabará pasando ....".

Pero en los malos momentos le miro, sé que no tengo su apoyo y siento que me ahogo de la ansiedad. En realidad siendo él fumador, me pregunto si no estará deseando que vuelva a estamparme contra el suelo para decir: "¿ves? montas el lío para nada y siempre acabas volviendo. Antes o después, siempre vuelves".

Así que ahora me fumaría un cigarro, le miro, con ojos suplicantes para que me diga que yo puedo conseguirlo y para que se me quiten las ganas de fumar de golpe.

Pero no. Estoy sola.
"Salgo un rato", le digo. Y me voy de casa apretando los dientes.

Aprovecho el mensaje para mandaros un tímido saludo y un abrazo. Ahora mismo no tengo humor para mucho más.

lunes, 13 de octubre de 2008

¿Y AHORA QUIEN SOY?

Es cierto lo de los cinco meses y medio, LTF. Es impresionante pensado como vos lo decís, y también es cierto que -como los partos - uno se olvida pronto de los padecimientos iniciales. Los ataques de ansiedad, las taquicardias, las disfonías, los ansiolíticos, los miedos (¡yo tuve muchos miedos, es verdad, fue tremendo!) y la soledad profunda, de esa dolorosa que pasamos de a ratos los aspirantes a ex fumadores, las ganas reales (las genuinas que en sí mismas pobrecitas no son la monstruosas de la adicción) de disfrutarse un puchito en tal o cual momento, los ataques de ira, los de tristeza, los de llanto. Todo, todo eso que junto es un padecimiento importante, va pasando y por momentos parece que le ha pasado a otro ¿no? Será que uno se olvida, que se parece a los partos porque parimos un ex fumador y eso es un hecho importante para la vida.
Lo cierto también es que como la crianza, el sostenerse parece no terminar nunca. Como una zanahoria en la nariz que va mutando, allá vamos. Y dejamos la botellita de agua que pareció parte de nuestras manos, y dejamos de caminar como locos, y dejamos de dejar ver a los amigos, y dejamos de temer, y dejamos de comer, y reemplazamos por otras maneras, pero como sabemos, siempre alertas. Siempre en vigilia. Incluso, en lo personal, también voy sintiendo a veces hasta un síndrome del nido vacío, cuando hay días que me cuesta menos o me ocupo mucho de otras cosas y queda espacio, creo que hasta me deprime un poquito ya no estar en la euforia permanente de ser una dejadora.
Yo no se si es la adicción solamente. Creo que para algunos de nosotros el hecho cultural del ser fumador tiene un peso que hace al cigarrillo parte constitutiva de nuestra personalidad. Las gentes de izquierdas fumaban, Los intelectuales fumaban. Las mujeres sexy fumaban. Las mujeres independientes, las divorciadas, fumaban. Los artistas fumaban. Los tíos piolas fumaban. Los que resistían en todas partes, fumaban. Ser fumador en un tiempo no era sólo ser un boludo coptado por las publicidades de marlboro.
Ser fumador, al menos en mi lugar en el mundo, también tenía que ver con una manera de ser y de resistir. Y no quiero decir con esto, no soy tan boba, que la ultra derecha no fuma. Pero hay claramente para mí, y para muchos como yo, una asociación importante entre la adicción al tabaco y muchas elecciones ideológicas, éticas y de valores, del mismo modo que las hay a los momentos de placer o de estrés o lo que ya sabemos.
Auriga, por favor, no empieces a gritarme que no voy a fumar para parecerme un poquito a Janis Joplin, ya no. Ni a Frida. Pero hace tiempo quería escribir sobre esto, porque no lo hace positivo. Ni siquiera lo hace mejor o peor. Pero en mi caso al menos, el querer parecerme a mi tía Dora que fumaba unos via appia mentolados, que era la única maestra rural en 400 km a la redonda y se echaba un pueblo al hombro, por ejemplo, tuvo que ver. Y les parecerá mentira, pero a mis 43, todavía asocio bastante su bravura para poder con todo, con aquel cigarrillo que se fumaba en una tranquera, a la tardecita y paradójicamente ¡a escondidas de mi abuela que decía que las que fuman son todas putas!
Anoche hablaba con una amiga y con uno de mis hijos, y ellos no podían creer que hasta hace quince años, acá se fumaba en los hospitales, encima de los bebés, en los colectivos. Les da muchísima risa cuando lo comentamos. Tampoco pueden creerme porque no lo recuerdan, que hace veinte años nos pasábamos el día entero en la playa y sin filtro solar, y que no se hacía cáncer de piel por eso. Lo que quiero decir es que la evolución del mundo, los cambios de paradigmas y las imágenes que reemplazan a imágenes no siempre son el correlato de que algo bueno nos está pasando. Y no estoy dudando de lo bueno que es dejar de meterse humo en la garganta y fuego en los labios. Estoy diciéndome a misma y quizás especialmente a una que yo conozco, que aunque a veces no parezca, es definitivamente bueno no fumar, que no traicionamos a nada ni a nadie por eso, y que sí, Taberna. Volvemos a ser las mismas.
Solo que nos costará un poco, en el estante de la identidad, acomodar el casillero "y también quisiera fumar como...."

Cómo destrozar tu look con Nicoclean

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María, 20 años: "Con Nicoclean mantengo mis ojeras bien marcadas y oscuras"
¿Harta de tener tan buen aspecto?

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Sus microcápsulas penetran profundamente en tu epidermis liberando nicotina y otras toxinas.

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sábado, 11 de octubre de 2008

Contra las erecciones inoportunas: Nicocalm

Pues sí, amigxs. Después de minutos de investigación y tras arduas reflexiones al respecto que han colocado mi única neurona en el borde de la extenuación irreversible, creo haber encontrado la solución definitiva para todxs aquellxs que se sienten importunadxs por la desconcertante irrupción del deseo sexual en sus pacíficas vidas. Al módico precio de 99,99 € al mes Vd. puede vivir al fin libre de las tentaciones de la carne. ¿Lo sabrán en el Vaticano?

Por ello me decido a romper momentáneamente ese principio no escrito de este blog que prohíbe la publicidad y me atrevo a patrocinar este producto por el bien de todxs nosotrxs. El vídeo está en inglés pero si no pilláis da igual, se entiende cristalina y meridianamente.

¿Las erecciones inoportunas te fastidian la vida?
¿Te impiden dormir, te hacen perder la concentración, molestan a tu pareja?

¿Y estás harto de ese antiestético bulto en los pantalones?

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Disponible en Nicomarket tienda online

jueves, 9 de octubre de 2008

Gatillazo mental. No importa, llevo un mes sin fumar!

Pues no me he muerto, compañer@s de fatigas, aunque eso sí, he estado muy cerca de morir de ansiedad y también de matar por un cigarro. Volví de Francfort envuelto en la capa de la victoria y pensando que si había resistido las reuniones, la tensión, el ritmo de trabajo de ese viaje y a mi compañero Ramón al borde del arrechucho y del baile de San Vito podría soportar cualquier cosa. Podéis estar segur@s de que de ahora en adelante no pisaré el aeropuerto sin una buena manta zamorana. Si hubiera tenido una a mano Ramón no habría vuelto tomar los pinchos en su Salamanca natal, pues estaría espachurrado en la acera dentro de la manta como un kebab con salsa picante. No es que me apeteciera fumar al verlo a él, es que ha entrado en una espiral de estrés y tabaco insostenible y contagiosa. Hemos tenido unos días verdaderamente difíciles por cuestiones de trabajo y tanto nosotros como los compañeros de Madrid las hemos pasado de todos los colores. Pero aquí mi amigo se ha pasado tres pueblos e incluso en algún momento he llegado a temer que le diera un infarto o algo así.

El viernes había quedado a tomar una cerveza y picar algo por el centro y quise anularlo porque no tenía energía para pensar en nada más. Lo único que me apetecía era darme una ducha y tumbarme en el sillón a tragarme alguna película intrascendente que me dejara k.o. en cuestión de minutos. Así que llamé a la amiga de una amiga con la que había quedado pero no hubo manera. Que estoy cansado, pues quedamos cerca de tu casa. Que no quiero pensar en nada, pues no hables ni escuches. Que no... pues no. Al final me encontré preguntándole... tú fumas? Y me contestó que no y quedamos. Si me llega a decir que sí, bajo ningún concepto habría quedado, pues una mujer guapa fumando seductoramente entre las luces de un bar es una imagen de esas que sé que me ponen al borde de la recaída (pues sí, lo confieso, me parece muy sexy). Pero me engañó la muy...

Y bebimos y tapeamos y tonteamos y seguimos bebiendo y ella fumaba y yo habría dado uno de mis huevos porque un cigarro no supusiera una recaída. Pero chic@s, es que yo estaba excitadísimo y algo borracho y teníamos feeling y... entonces ella me pone el paquete delante de la cara y me dice "venga hombre, no sufras, coge uno que por uno no pasa nada"... Me quedé pasmado del todo. No, no, le dije yo, claro que pasa. Y ella insistía...!! Que si de algo hay que morirse, que se cagaba en la moda de lo políticamente correcto, y no sé cuántas tonterías más que desgranó una por una como si necesitara convencerme de que no debía dejar de fumar. En cosa de diez minutos se me pasó el pedo, me pareció algo bizca, culibaja y contrahecha y, sobre todo, tonta del todo (y con mala leche, joder!). Así que al ratito me despedí amablemente y me fui a mi casa. Como os lo cuento.

No sé si será verdad eso que decís de que dejar de fumar mejora el temita, pero a mí me tiene de gatillazo mental total.

sábado, 4 de octubre de 2008

El placer de no fumar nunca más (para Gabriela)

Gabi, no sé muy bien cómo poner emoticonos en el blog, pero encontré esto para ti de una amiga tuya. Sabemos que estamos logrando un reto de alta dificultad, sabemos que sólo por eso merecemos el premio a la heroína del año pero no siempre lo sentimos en las tripas. Para mí dejar el tabaco se ha convertido en algo más profundo que conseguir una meta difícil, es como un viaje a Ítaca, o como la lucha contra el dragón. En el camino han surgido mil y una pruebas que superar, situaciones que afrontar, tantas estrategias que aprender, y nuevos problemas y vuelta a empezar. Esas trampas perversas que nos contamos para fumar, ese mono que nos ronda y que lleva nuestro abrigo... Tantas veces que pensamos 'ahora sí que perdimos' y sin embargo aquí estamos. O tantas veces que supusimos que ya habíamos terminado y ganado la partida, y justo entonces nos caíamos de nuevo con todo el equipo. Esos vaqueros que ya no nos caben y nos obligan a demostrar una vez más nuestro compromiso y autorrespeto y a seguir aguantando a pesar de la tristeza de vernos orondas cual mesas camillas y esa nueva pelea con la báscula, también con los agujeros negros del alma que se han quedado a la vista una vez que el humo se ha disipado y la nicotina ha dejado de rellenarnos las carencias... ¡No me digas que no es un viaje iniciático, que parece un paseo por los mitos y las tragedias griegas...!

Pero lo estamos haciendo bien, Gabi, estamos aprendiendo. Estamos aprendiendo cosas nuevas de nosotras mismas y nuestros modos de ser, de estar, de vivir. Reafirmamos cosas que ya sabíamos, como que los logros importantes se consiguen mejor con amigos y que la magia existe y nos pertenece, la magia de construir y de hacer de los no-lugares una salita confortable donde encontrarnos y compartir un mate. Estamos convirtiendo nuestra peor y nicotínica cara en una oportunidad para crecer y solventar nuestras cosillas pendientes, ser más completas y mejor gente (y tener mejor cutis, mejor aliento, los dientes más blancos y el culo más duro, que también es importante, jajaja...).

Sólo siento que el final del camino no esté muy definido, que no vayamos a entrar en Roma como ayer entraste tú en Córdoba, en loor de multitudes y rodeadas de musculosos y bronceados efebos... No oiremos toque de trompetas ni caminaremos por una alfombra roja entre flashes y autógrafos. Nadie nos nombrará por megafonía, no habrá aplausos en ningún anfiteatro, y Javier Bardem no nos entregará ningún premio ni nos invitará a cenar descaradamente, aunque esto último tal vez no deberíamos descartarlo...

No importa, Gabi, porque para entonces habremos aprendido a disfrutar los personales, cotidianos e íntimos placeres que nos brinda el hecho de no fumar nunca más. Gracias por el mate.

jueves, 2 de octubre de 2008

Componentes psicológicos de la adicción a la nicotina




Fuente: Universidad de Sevilla
Autor: Vellisco García, A. Serv. Neumología. CE. Dr. Fleming,
Hospital Virgen del Rocío. Sevilla.

miércoles, 1 de octubre de 2008

COMO? QUIEN? DONDE? POR QUE??

Pues eso, que donde se ha ido todo el mundo, que aquí se os hecha mucho de menos, vuestros comentarios, dichos, cabreos, y todo lo que contamos todos a menudo, incluidos las canciones, poesías de Auri.
Volved a casa que todavía no tenéis la mayoría de edad, y me da miedo que os vayan a atracar y que luego con el berrinche, llegue la mafia del mono y os trinque otra vez.
Con lo que nos ha costado que nos encarrilemos todos por el buen camino, largo y duro pero bueno. Ainssss, que vamos, que se os hecha de menos, que esto está muy triste, hasta el canario ha dejado de cantar, snif snif, y a mi no me da tiempo a tenerlo todo tan organizadito, y limpito, que esta casa es muy grande chic@s.

Veis si es que a mi ya se me empieza a ir la pinza y to, volved a casaaaaaa, snif snif.

Por cierto bienvenidos a todos los que quieran entrar a tomar café, o lo que os apetezca, como si queréis quedaros para siempre, se os puede hacer un huequito. Y los que ya habéis entrado, estamos muy contentos de esos cortitos que nos hemos tomado juntos y que sigáis entrando que nos ha alegrado mucho veros por aquí.

A todos aquellos que por h o por b estáis pasando unos malos momentos, que aguantéis, que sois unos campeones, y que no os dejéis engañar por esa mafia del mono. Qué levantéis el ánimo y a seguir para delante, que a mi me habéis dado una lección y me he dado cuenta de que yo también puedo conseguirlo.

POR TODOS NOSOTROS, LOS MEJORES. (Vamos que de aquí, nos vamos a las próximas olimpiadas)