jueves, 4 de septiembre de 2008

ERRORES A LA HORA DE DEJAR DE FUMAR

Buenas otra vez:

Vamos a ver, la verdad es que no se ni por donde empezar. Cuando empecé la primera vez en abril, la verdad es que lo llevaba fenomenal con los parches. Estuve un mes y pico sin fumar, pero caí un día con una amiga mía con uno, luego a los dos días, pensé bueno, por otro no pasa nada y.... LA CAGUÉEEEEEEEEE, PERO EN MAYUSCULAS.
Cuando empecé de nuevo en Junio, ya era otra historia. Mi cabeza me falló creo recordar a las 3 semanas y eso que había pasado una boda entera sin fumar. La verdad es que ese día me sentí orgullosísima de mi misma y los días siguientes, pero me vino un problema de trabajo grave grave y personal al mismo tiempo y la volví a cagar ( mi cabeza me volvió a traicionar)

Ahora es más simple lo que me ha pasado. Iba a empezar el día 01/08 como os dije y fuí al médico para que me ayudase, pero no estaba el que me correspondía en el ambulatorio y la que me atendió me dijo que si luego hay que hacer seguimiento y que tenía que ser la mismo médico. La dije "bueno, me da igual cambiarme a usted, pero ya tengo puesto el día 01 y necesito ayuda, ya que creo que yo sola no puedo dejarlo, es superior a mi y si me viene otro bajón, pues tener alguien en quien apoyarme. A la otra médico no la conozco y a usted, la acabo de conocer ahora mismo, me cambio a usted y listo" y me empezó a dar largas y que me esperase al día 11 que era cuando volvía la otra de vacaciones, que por esperar un poco más que no me pasaba nada, etc, etc, vamos que se desentendió de mi totalmente y llegué a casa totalmente rota y desanimada del todo, joder, vas a pedir ayuda a la SS y me dan la espalda del todo, me sentí totalmente desanimada. En fin, pensé: "pues esperaré hasta el día 11". Fui reduciendo el consumo y he conseguido bajar muchos días por debajo de 18 cigarros diarios, la gran mayoría, pero el día 11 se me olvidó que tenía la cita, además me habían defraudado mucho. Y ya volví a medias con el trabajo, mi vida complicada como la de todos, en fin, que la verdad, ya estaba hundida antes de ir a ver a mi "médico" por llamarla algo, y eso me remató.

Es cierto que no puedo echar la culpa a nadie por no haberlo vuelto a intentar y que tendría que haber pasado de ellos totalmente (que les den...) pero me hundí y ahora aunque toso, parece que tengo una lija en la garganta, no me gusta el olor, me molesta que alguien fume a mi lado y todas esas cosistillas, necesito renovarme psicologicamente y volver a coger fuerzas, ya que si ahora lo intentase, estoy convencida de que fallaría de nuevo, puesto que en este tema estoy bastante jodida.

El día que estoy pensando en dejarlo, por el momento prefiero reservarmelo para mi, ya os lo diré. Poco a poco, voy cogiendo fuerzas y esta vez, contaré con vosotros y sobre todo conmigo misma, porque estoy cogiendo cada día que pasa más y más fuerzas, pero no quiero sentir presión, sino calma y alivio por los días que pasaré sin fumar, que espero que sean para siempre. Ya se que es difícil de entender y Auriga se ha molestado un montón, lo siento, pero creo que para conseguirlo verdaderamente tienes que prepararte de verdad. Me parece fenomenal lo que ha hecho Fenix y lo que habéis dicho cada uno de vosotros al respecto. Aprovecharé para ir haciendo mi listado con mis motivos de dejarlo y mi carta de despedida por traición al cilindro y asesino y así cuando me vengan bajones, releer y volver a reubicarme en mi lucha.

Creo que uno de los mayores errores cometidos por mi, es que no me preparé lo suficiente para la batalla, aunque estaba y estoy concienciada de dejarlo.

Ahora quiero prepararme con todas las armas que están a mi alcance y espero lograrlo del todo.

Un BESAZO para todos, sois los mejores que he conocido hasta el momento.
Gracias por leerme y arroparme con una de esas pedazo mantas de Alaska y darme energías renovadas.

GRACIASSSSSSSSSSSSSSSSSS

13 comentarios:

La Taberna Fantasma dijo...

Mu bien, mi niña, un aplauso para ti, plas, plas, plas, que no hay nada en la vida como tener dos dedos de frente, sí señora! Ahora, al lío.

Resumiendo, que lo has intentado dos veces y las dos has pasado el límite de las dos-tres semanas que según dicen los que saben de esto dura el mono físico. Me parece que en ambas ocasiones has recaído por lo mismo que yo, es decir:

* La primera por no tener claro que no se puede fumar NI UNO, NI UNA CALADA, que puedes hacer lo que quieras excepto fumar. Piénsalo bien, puedes hacer mil cosas, ir al cine, comer un helado, hacer el amor, salir a bailar... Piensas, si he podido estar un mes sin fumar puedo volver a estar otro mes una vez me haya fumado este de aquí, si es más fácil de lo que pensaba... O sea, tenías preparada la batería de recursos para el mono físico, que te parece el más duro, y subestimas el resto del proceso, porque no sabes que las tonterías que vas a pensar para lanzarte a por un cigarro están generadas por el mono, ni que eso que estás pensando lo han pensado antes millones y millones de adictos. Tienes que preparar una vía de escape para ese momento en que bajas la guardia y te cuentas mentiras.

* La segunda por un estresor extraordinario. No podemos garantizar que no vayan a sucedernos acontecimientos ingratos, frustrantes o estresantes, pero sí que podemos prepararnos para ello teniendo claro que en este momento ddf es para mí al menos TAN importante como esa otra cosa que se me pone en juego o en problemas, por lo tanto no voy a sacrificar mi proceso. Además, fumar tampoco solucionaría mi problema así que, si fumo, dentro de 15 minutos tendré dos problemas. Si crees que no podrás, pues pídele al médico unos ansiolíticos de apoyo, o apúntate a yoga, o haz meditación zen, o dile a tu pareja que se prepare, que vais a hacer el amor 5veces diarias, que necesitas muuuuuuucho relax. (Y si no tienes pareja, te la echas o te compras un aparatejo, que los hay monísimos jejeje). Le dices a tus amig@s y seres querid@s o desquerid@s que en un par de meses no te den preocupaciones, que tienes que resolver un asunto importante y no podrás estresarte.

Otra cosa. ¿Cómo que "se te olvidó" la cita del día 11? Freud no es santo de mi devoción, pero me pregunto qué diría de esto y llevaría razón.

Otra más. A mí me es útil enfocarlo como un examen en lugar de como una batalla, será porque se me da bien estudiar y eso de la guerra no me seduce... Pero lo cierto es que creo que el éxito aquí no depende tanto de la lucha como de la preparación adecuada, de "hacer los deberes", como dice Fénix y recordar en el momento adecuado aquello que pensaste y escribiste.

Y ya la última. Cuando dices que estás convencida de que fracasarías si lo intentases ahora... me parece bien que decidas tomarte un par de semanas hasta la nueva fecha, pero no pospongas la decisión por ese pensamiento, porque eso mismo pensaba yo (lo mismo!) y ya llevo 10 meses. (Convencida...? No será que "tienes la impresión"?).

Es verdad que a veces nos falla la cabeza, pero es nuestra cabeza, así que somos nosotras mismas. Somos nosotras las que nos engañamos, y si somos lo suficientemente listas para engañarnos también lo somos para no dejarnos engañar... así que... mañana te compras un cuaderno nuevo lo más bonito posible y a escribir como una loca, que ahora llevas todas las papeletas TODAS para conseguirlo!

Auriga dijo...

Por cómo lo describes (las historia del médico paquípallá y cómo te olvidas de la cita del día 11 y cómo luego el trabajo, siempre el trabajo, te impide empezar lo que tú tanto deseas) parece que el mayor error tuyo a la hora de dejar de fumar es que no tienes intención de dejar de fumar.

Y eso, la verdad, es que no es un error, es solo una cuestión de convicción.

Y así continuará el mareo de la perdiz del médico a casa, de casa, al estanco, del estanco al trabajo y del trabajo al médico hasta que tu mente tome la decisión de que esto se acabó.

La Taberna Fantasma dijo...

O eso o es que tiene tanto miedo de fracasar que evita siquiera intentarlo...

Auriga dijo...

Que no deja de ser una forma sutil de no querer dejar de fumar. Lista.

La Taberna Fantasma dijo...

Ay, Auri, no seas tiquismiquis, que "querer" tiene muchos matices. No creo que sea cuestión de que la mente experimente de repente una epifanía y suenen las trompetas de la gloria cuando se abre el cielo y un arcángel desciende sobre nosotros mientras un coro gospel canta Oh, happy daaay... Esas cosas no pasan de repente, sino después de mucho pensar y mucho desmontarse a uno mismo, tú nos lo enseñaste...! CLJ, tú ponte a ello que ya tenemos apalabrao el coro...!

Fénix dijo...

Mujer de las tres letras impronunciables, sólo para dejarte un abrazo y sumarme al aplauso (Te queremos, CLJ, cuéntanos tu historia. Se ve que he visto muchas pelis de alcohólicos anónimos...). Ahora te dejo que en unos minutos pasaré a mejor vida!

Lanya dijo...

Estooooo..... pueeeeees..... no es que yo quiera malmeter peroooooo..... si es que el tiquismiquis tiene razón, y conste que yo creo que lo mejor en estos momentos es que CLJ se de un respiro antes de volver a intentarlo, pero precisamente porque en estos momento "no quiere" dejar de fumar, y así no hay forma.
Y sí, podemos matizar de mil formas eso de "querer" o "no querer" dejar de fumar, porque para empezar y sólo en teoría cualquier fumador "quiere" dejar de fumar, pero eso en el fondo no es verdad, lo que de verdad quiere es fumar sin que eso perjudique a nadie.
Si soy sincera, yo decidí intentar dejar de fumar cuando conseguí que dejar de fumar fuera más importante que seguir fumando, es decir, que aunque en realidad yo quería seguir fumando conseguí "entender" que debía dejarlo, y sobretodo, conseguí estar dispuesta a pasar malos ratos y aguantarme.
Al menos en mi caso esa fue la clave, y por eso las veces anteriores no lo conseguí, porque en realidad las veces anteriores no estaba dispuesta a pasarlo mal.
Por eso siempre que me he cruzado con alguien que va a dejarlo o está en ello nunca he sido partidaría de pintarle el proceso como un cuento de hadas todo llenos de alegrías y ventajas, me parece mejor (aunque puede que me equivoque) decir que se trata de un proceso en el que se pasan muy malos ratos, y eso no quiere decir para nada que no haya que animar, todo lo contrario, porque si hay algo que también creo firmemente es que aunque se pase mal, compensa.

La Taberna Fantasma dijo...

Pues para no querer dejar de fumar, CLJ ha mantenido dos abstinencias físicas, así que algo falla en vuestro argumento.
Este es el viejo debate de si se está suficientemente convencido o no y en qué consiste tal convicción... Alguna vez he contado que yo no estaba convencida cuando lo dejé (o comencé a dejarlo...) sino que me fui convenciendo en torno al sexto mes y tuve la epifanía con el coro de gospel mucho más tarde y gracias a Auriga. Hasta entonces mi tema era que lo dejaba porque el tabaco era muy malo y no tenía más remedio, pero que a mí me gustaba mucho fumar y que el día que inventaran cigarrillos no adictivos volvería al tabaco. O también cuando fuera lo suficientemente vieja para esperar morirme en cualquier momento. ¿Eso es "querer" dejarlo o no? Lo cierto es que sí que me preparé bien e hice mis deberes a conciencia.

La verdad es que yo no creo mucho en ese debate. Por el contrario creo que a veces el miedo al fracaso, o la baja confianza en nuestras posibilidades nos paraliza y nos impide distinguir con claridad qué es lo que realmente queremos y qué prioridad le damos en nuestro orden diario. Así pues para mí la solución no está en convencerse convencerse convencerse apretando los ojos y jurando en arameo, sino en trabajar reflexivamente para ello, leer, documentarse, compartir, hacer los dichosos deberes (brrrr...), olvidarse del éxito final y centrarse sólo en el momento presente. CLJ ha caído dos veces, por lo que ahora tiene a su disposición la suficiente experiencia acumulada para hacer un buen trabajo, que de nada sirve estar muy convencida si no HACE ese trabajo personal. No importa que se dé un poco de tiempo siempre que lo aproveche bien. Nena, piensa qué es lo que necesitas para empezar y pide por esa boca.

Auriga dijo...

Así, en el poquito tiempo que tengo, insinuaré, que los periodos cortos de abstinencia no suelen ser sino una forma de dlluir el sentimiento de culpa de forma que podamos seguir fumando con tranquilidad de conciencia. "Me ha sido imposible conseguirlo".

Como el periodo de abstinencia incluye sufrimiento, malestar y privaciones se añade la la posibilidad de exhibición del martirio: "Mirad cómo me he flagelado inutilmente, mirad".

Para alcanzar la epifanía, con aparición de vígenes y coro de Godspel, es necesario eliminar todo este peliculerío gore con anterioridad. Aunque la convicción razonada y sensata que da por sentada la eliminación de todo tipo de engaños, suele hacer prescindible semejante parafernalia. Si fumo, fumo porque soy adicto y quiero; si no fumo, es porque aun siendo adicto, no quiero.

Lanya dijo...

Es que como ya he dicho alguna que otra vez, cada uno somos un mundo sorprendente, yo me sorprendo hasta a mi misma unas cuantas veces al día. Yo no hice mis deberes, nunca he hecho listas, y lo de buscar información... pfffffffffff... si es que me da vergüenza hasta recordarlo... lo que hice fue buscar algún sitio que dijera que empezar reduciendo era lo mejor de lo mejor y que ni se me ocurriera intentar dejarlo definitivamente....... es que yo prefería reducir a dejarlo...... lamentable, pues sí, lo se, pero que le voy a hacer, es que una es así de pazguata.
De todas formas yo no he dicho que CLJ no quisiera dejarlo las dos veces anteriores y que por eso no lo ha conseguido, lo que digo es que creo que "no quiere" ahora, o sabe que no puede, o siente que no puede, o como queramos llamarlo.
CLJ ha dicho algo muy claro: “si ahora lo intentase, estoy convencida de que fallaría de nuevo, puesto que en este tema estoy bastante jodida”.
Creo que esa frase deja muy claro lo que siente ahora, y sintiendo eso creo que hace bien en dejar que pase un tiempo antes de volver a intentarlo, y no se si ese tiempo deberían ser dos días o dos semanas o dos meses.
Esa y otras frases que CLJ ha escrito me han recordado a cuando intenté dejar de fumar porque mi marido decidió dejar de fumar y se empeñó en que debíamos dejarlo los dos, y recuerdo las semanas posteriores a que me estrellara en ese intento, con el personal a mi alrededor, lamentando mi recaida y animándome a que volviera a intentarlo, y esa mezcla de sentimiento de fracaso y agobio, y os aseguro que nada de eso me ayudó ni me animó a volver a intentarlo.
Cuando en abril le dije a mi marido
-el lunes que viene dejo de fumar- abrió los ojos como platos y me dijo
-¡anda! ¿y eso? ¿ha pasado algo?-
Ganas me quedaron de contestarle:
-sí, entre otras cosas que has dejado de decirme que lo dejara-

Tengo la impresión de que parece que quiero desanimarla a que lo intente de nuevo, ¡nada más lejos de mi intención!, pero creo sinceramente que en estos momentos necesita “descansar”, despejar un poco la mente hasta que quiera cambiar esa frase y escriba “ahora estoy convencida de que puedo”.

La Taberna Fantasma dijo...

Pero es que lo contáis como si de un estado a otro se pasase por motivos ajenos a uno mismo, como si el razonamiento y la lucidez viniesen solos una vez que la mente ha descansado y que tu marido deja de darte la vara. Las ideas o las convicciones no pesan, no, pero construirlas lleva tanto trabajo como levantar paredes de ladrillos.

Y en cuanto a la eliminación del gore y la culpa, Auri, yo no me creo más tonta que los demás y a mí me costó mucho conseguirlo, así que a los demás les presupongo como mínimo el mismo camino de errores que he pasado yo.

Auriga dijo...

Pero espero, Latabernamía, que te haya parecido bien y que te haya ahorrado tiempo el que te los hayan hecho ver.

En la explicación de Lanya yo veo que tomó su decisión en el momento que llegó a su convicción personal, y aprovechó ese momento para darle en los morros a su marido como toda buena y amante esposa que se precie. juas, juas, juas..

Berto dijo...

Es una historia muy triste. A mí la mía me daba mucha más pena todavía y decidí que dándome pena no llegaba a ninguna parte muy lejos del estanco. Si vuelvo a fumar será porque vuelvo a fumar y no porque el mundo es un sitio horrible.