jueves, 31 de julio de 2008

Desórdenes alimentarios

Acabo de leer que un compañero está perdiendo peso por culpa de la ansiedad. A mí me está pasando lo mismo. No es nada nuevo, siempre que tengo ansiedad pierdo peso, lo que es bastante preocupante porque mi peso habitual está muy por debajo de lo razonable y en cuanto me descuido empiezo a tener el sistema inmunológico de fiesta.
La secuencia es, adelgazo, me dan bronquitis y porquerías, me veo cadavérico, me deprimo, dejo de buscar actividades placenteras y me dan ganas de fumar.
Creo que deberiamos a empezar a considerar el control de la dieta un factor imprescindible para conseguir dejar de fumar con éxito, porque por lo que oigo muchas de las personas que recaen después de muchos meses es precisamente por la incapacidad de controlar su peso.

10 comentarios:

CLJ dijo...

Creo que tienes razón Berto, pero unos por cojer kilos (mi caso, ejem) y otros por perderlos, se debería de ir a un endocrino que viendo tu caso y el de Auri (si se pierde peso en exceso no es tanta suerte...) y por supuesto el del resto, nos ayudase a llevar un régimen de comidas apropiado para no pasarnos ni perdiendo ni cogiendo. Y más si te empieza a afectar bajandote defensas.

Un besito para todos.

La Taberna Fantasma dijo...

Con vuestro permiso, voy a etiquetar esta entrada como A_Towanda, porque estamos en las mismas. Cada cuerpo responde de su propia forma a la ansiedad y al estrés pero supongo que la primera forma de atajarlo es en el fondo la misma que tratamos de seguir nosotras, organizarse, desayunar bien, comer de todo, hacer 5 comidas, hidratarnos... Las que tenemos que controlar las lorzas tenderemos a escoger alimentos hipocalóricos (sí, Mafi, esta semana sin harina) y los que no, se permitirán escoger lo que quieran dentro de una dieta equilibrada.
Pero tiene razón Berto, la abstinencia altera muy frecuentemente el equilibrio alimentario, así que incluimos este asunto en la lista de cosas a planificar y salimos en expedición a averiguar cosas al respecto.

Mafi dijo...

Pues nada que no pueda arreglar una buena planificación del menú semanal. Se escribe lo que se va a comer durante toda la semana, se arma uno de paciencia y se mete en la jungla de hipermercado. Y luego cocinas durante el fin de semana para tener ya un par de platos hechos y/congelados. Te obligas además a hacer tus 5 comidas diarias a ser posible a las mismas horas: desayuno, media mañana, comida, merienda y cena. Porque si adelgazas además de por la ansiedad será (digo yo) porque no te estás alimentándote adecuadamente. Cuando uno deja de fumar no vale "comer cualquier cosa". Llena la nevera de fruta, verdura. Haz dos litros de gazpacho, disfruta del pan con tomate y aceite de oliva (las towanderas comeremos pan de centeno o integral son semillas), tómate tu tiempo en preparar una paellita (las towanderas no tomarán arroz pero podrán hincharse a pescado y gambas). En fin ..... son ideas.
Animo porque tú .... PUEDES.

Auriga dijo...

No, Berto, no. Yo no he dicho que esté pediendo peso por culpa de la ansiedad; sino que cuando he tenido ansiedad he perdido peso. Por no comer, como muy bien dice Mafi.
Esta vez, viendo el panorama, (y como bien sabes) fui al psiquiatra cuando iba a cumplirse el mes de abstinencia.
No estoy teniendo ansiedad y como adecuadamente, para lo que para mí es comer que nunca he sido un zampabollos.
Aplícate el cuento Berto, lee lo que han dicho las cocineras y come.(ya sé que cuesta, pero come)

Brujilla dijo...

Berto, vente pa mi casa...que me pego el día guisando y mi parejo no se sabe acabar todo. Sólo tienes que decirme cuales son tus apetitos culinarios.

Mira que está mal repartido el mundo...

Cuídate y...COMEEEEEE¡¡¡¡

La Taberna Fantasma dijo...

Comed vosotros que podéis... Buaaaaaaaaaaaaaa.... Comed por todas nosotras.... Snif... (dios le da pan al que no tiene dientes) Qué desgraciadita soy, madremíademivida...

Berto dijo...

Yo me apunto a lo de tu casa Brujilla. No hay comida tan sabrosa como la que alguien cocina para tí. Para los que hemos vivido solos mucho tiempo que unos alimentos aparezcan procesados y servidos en una mesa sin tener que hacer ningún esfuerzo es como la caída del maná.

Lanya dijo...

Pues me parece genial lo de etiquetar esta entrada como A_Towanda.
A mi hace mil años (snif) me pasaba algo parecido berto, no engordaba ni p'atrás, y cuando tenía algún problema o preocupación o situación tensa en general, dse me iba el hambre por completo y la bajada de kilos era espectacular.
Recuerdo que estando en la universidad, las épocas de exámenes eran terribles, cuando terminaban rondaba los 45 Kg ¡y me costaba llegar a los 48 Kg!
Una cosa que hacía y que no me iba mal del todo era tomar mucha leche (leche entera por supuesto) con lo que compensaba un poquillo el no comer tanto.

Bueno gente, aprovecho este comentario para mediodespedirme por un par de semanitas, ahora tengo que salir y hoy no creo que pueda volver a entrar. Por lo visto en el ayuntamiento del pueblo de mis suegros han puesto una sala de ordenadores con acceso a internet, la tienen copada los chavales y no debe ser fácil conseguir un prdenador, pero supongo que algún ratillo si conseguiré, al menos para saludaros de vez en cuando.
Sed buenos y no fumeis.
Niñas, no comais mucho, besitos.
Niños, vosotros que podeis comed todo lo que nosotras quisiéramos comer y no podemos ;) besitos a miles.
(No os pongais celosonas, que para dos buenos mozos que tenemos hay que mimarlos bien)

Auriga dijo...

¡Ay, Lanya, que me duele la tripa!, ¡ay, que me va a dar algo! Dos buenos mozos, juas, juas, juas, ains, ains, que no puedo más... ¡Qué cosas tiene la Lanya esta! Bueno, el Mcqueen no sé yo que no lo conozco, pero los otros dos... ains, quita, quita, que me desternillo...

Ains, ya se me va pasando... Qué bien vienen estas risas para quitarse tonterías de fumar...

Berto dijo...

Habla por tí. Yo soy cincuenta kilos de buen mozo, sólo cincuenta pero de una calidad extraordinariaaaaaaaaaaaaa.
Lo que se dice un pequeño lujo de última generación, ultraligero de cascos, con fibra de carbono y consumo diesel, máximas prestaciones, cambio de humor automático, temperamento eléctrico, aire de grandeza de serie y un interior equipado con todas las malas artes más avanzadas.